
El presidente colombiano, Álvaro Uribe, lamentó hoy que su hijo, Tomas Uribe, sea investigado por la Fiscalía, al tiempo que criticó a la Corte Suprema de Justicia por ordenar ese proceso contra su primogénito.
"Mi hijo Tomás acudirá con toda la integridad a la Fiscalía, a la investigación que la Fiscalía quiera adelantar. Quiero decir bajo la gravedad del juramento a mis compatriotas, que estos hijos míos no han intervenido en nombramientos, contratos, en decisiones del Estado", declaró Uribe.
El Supremo pidió al ente acusador que investigue a Tomas Uribe por el escándalo de las notarías que supuestamente fueron entregadas a congresistas por el gobierno para que aprobaran la reelección del jefe de Estado en 2004.
"Este gobierno practicó el concurso de méritos para nombrar a los notarios. Antes los nombraba el presidente de la República. Esos nombramientos los ha hecho el presidente de la República, los hizo el presidente de la República antes de los concursos de notarios", declaró tras negar que él u otro funcionario entregó notarías.
Uribe pidió al magistrado de la Corte Suprema de Justicia Yesid Ramírez que "no siga acabando la justicia, suplantándola por el odio". El mandatario y el Supremo mantienen fuerte roces por diferentes temas.
"Cuando el juez falla por el odio, prevarica. Qué mal ejemplo da la Corte Suprema de Justicia a través de un magistrado como Yesid Ramírez, que tanto mal le ha hecho a Colombia", sostuvo el presidente.
El empresario Tomás Uribe fue llamado a declarar el año pasado por la Corte Suprema tras ser involucrado en el mismo caso.
Manuel Cuello, un ex funcionario que asegura que, a cambio de votos a favor de permitir la reelección presidencial, el gobierno asignó a congresistas 57 notarías entre 2003 y 2005.
El caso se destapó en 2008, cuando la ex congresista Yidis Medina confesó que recibió dádivas del gobierno, mediante la designación de amigos en cargos públicos, para que cambiara su voto y apoyara la enmienda, pues inicialmente no estaba de acuerdo con la reelección.
La Corte Suprema la condenó a cuatro años de prisión domiciliaria por el delito de cohecho. Asimismo, el tribunal sentenció a ocho y seis años de cárcel por el mismo caso a los ex legisladores Teodolindo Avendaño e Iván Díaz por cohecho y concusión, respectivamente.
DPA
29 de Julio del 2010